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martes, 21 de marzo de 2017

¿Qué significa ser mujer en estos tiempos?

¿Qué significa ser mujer en estos tiempos?

Mtra. Ana María Vieyra Ávila[1]

Si bien es cierto que en la actualidad hay cambios fuertes en la sociedad y que cada vez tenemos una mayor amplitud de consciencia hacia los demás, pienso que todavía nos falta mucho por conocer y sensibilizarnos como personas, para ello necesitamos mayor preparación e información, el mirarnos unos a otros y saber cómo es nuestro actuar y forma de estar hoy en el mundo.

Cuando me pregunto qué significa ser mujer para mí, experimento una contradicción, por un lado veo una imagen idealizada de lo que debería ser y por otro observo y siento cómo es en mi día a día el estar y vivir siendo mujer. Me doy cuenta que existe una diferencia entre mis expectativas y algunas cosas que vivo en la cotidianeidad de mi mundo.

Ser mujer es tener la libertad de expresar mis opiniones en voz alta, de decir siempre lo que pienso y en ello poner mis sentimientos, aunque algunas veces estos sean mal interpretados por su emotividad y el poder hacerlo aun cuando haya voces que me quieren callar.

Es poderme mover en todos lados a paso lento o paso acelerado, dependiendo de mi propia decisión, sabiendo que son muchas las ocupaciones que debo desempeñar en un solo día, por ello poner mi empeño y voluntad en cumplir de la mejor manera con ellas cada día.

Es maximizar mi energía para correr de un lado a otro, para cumplir con el compromiso de ser y estar diariamente para los seres que amo, mi familia, mis alumnos en la escuela, el trabajo en la universidad, la labor de ama de casa, esposa y mamá, buscar tiempo para prepararme y hacer las cosas que me gustan.

Es ponerme distintos trajes cada día, para desempeñar mis roles actuales, cambiar continuamente el traje de mamá educadora a profesora, me toca educar, cuidar, nutrir a mi hijo, enseñarle la importancia del amor, la familia, de las personas, del respeto; y si bien esta labor es compartida, la mayoría de las veces cuando se trata de apoyar en las tareas escolares, asistir a firmas de boletas, correr a la escuela cuando se enferma, seré yo quien tenga que resolver, asistir y estar. Sin desatender mi trabajo en la universidad, otro de mis trajes, el de profesora.

Es tener energía para desempañar mi papel de ama de casa, cocinar, lavar trastes, limpiar, cuidar a mis seres amados y procurarlos, labor que es compartida, con la diferencia que yo puedo expresarlo y me siento comprendida en ello, y mi pareja muchas veces se lo guarda para sí mismo, me imagino que no lo entienden mucho o no quieren saber sus compañeros o amigos lo que guisó hoy, o que lavó trastes, quizá él tampoco quiera decirlo.

Pienso en la ventaja de ser mujer, creo que nosotras llevamos más camino recorrido que hemos gritado más fuerte, para tratar de ser reconocidas, vistas. Y sí, quizá se me juzgue de emotiva, o escuche comentarios como “seguramente está en su periodo”, pero eso no me impide decir lo que siento, llorar si quiero llorar y reír si así lo deseo, caminar a paso fuerte, ser constante, moverme, gritar o suavizar la voz en mi relación con los demás, si así lo deseo, pero sobre todo “hacer hincapié en que estoy”.

Digo esto, porque hoy en día se habla mucho de temas como la igualdad de género y la equidad, un derecho y una obligación que existe desde 1917 en el art. 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y que traducido significa, que todos independientemente de ser mujer u hombre, tenemos los mismos derechos y obligaciones según la ley, por el hecho de ser humanos tenemos las mismas oportunidades, podemos desarrollarnos en el área que deseemos y aplica también en la sociedad.

Esto es hermoso y justo, pero en mi realidad muchas veces no se ve reflejado, lo cual es una desventaja para todos pues nos obliga a hacer ajustes en nuestra forma de ser, de expresarnos, de vivirnos, y coarta nuestra libertad.

Sí, nuestra sociedad va cambiando poco a poco, hay cambios vertiginosos como el uso de las nuevas tecnologías, la cantidad de información a la que tenemos acceso, (más de la que podemos analizar y asimilar), pero hay temas como este de la igualdad en que nos falta conocer mucho y madurar, me parece más un tema de moda que se usa como discurso político, que en algo serio sobre lo que debemos reflexionar.

Digo esto, porque a veces cuando pienso, cómo es para mí ser mujer, veo cosas hermosas y positivas, y me pregunto si es diferente a ser hombre (no lo sé).

Dudo si tengo una imagen real, porque si bien es cierto que pareciera que puedo gozar de muchas cosas como mujer, (usar distintas ropas, desde pantalón hasta falda, de expresarme incluso en mis momentos de tristeza o alegría extrema, de que me cedan el asiento a veces, o que me den el paso), también es cierto que a veces siento tener que poner el doble de esfuerzo para poder ser vista y creo que todos tenemos el mismo problema cuando no son reconocidos todos los roles que desempeñamos.

Hoy en día es mucho mayor el número de mujeres que trabajamos en comparación a hace diez años. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el 43.8% de mujeres participan en la economía nacional.

Trabajo en la Facultad de Ingeniería y considero que la figura de docente que tengo frente al alumno tiene un impacto en su proceso de enseñanza aprendizaje, y en la relación que se establecerá con la asignatura de estudio, con la institución a la que pertenecemos y con la imagen que se va formando como futuro profesionista.

Pero qué pasa cuando no estamos sensibilizados a estos temas de igualdad y equidad social, cuando no nos sentirnos cómodos para abrirnos, expresarnos, cuando no nos damos una oportunidad para revisar personalmente las ideas preconcebidas que tenemos respecto al tema y de las cuales quizá no llegamos a darnos cuenta, pero que de alguna manera influyen en nuestra forma de actuar y de relacionarnos.

Pienso esto porque estoy en una Facultad, donde la mayoría de la población es masculina, y considero que todavía existen muchas ideas que tiene un gran peso en la forma en que actuamos y nos relacionamos entre nosotros como profesores y con los estudiantes.

Así en mi estar en la Facultad, veo reflejada muchas veces la incongruencia. Cuando frente a una duda en clase los estudiantes le piden a alguna compañera que sea ella quien pregunte, cuando en trabajos pesados en las prácticas escolares se les solicita a las alumnas hacer un trabajo diferente. Como docente las veces que se me solicita un favor, antecediendo la palabra “bonita me ayudas a…”, no he visto que se refieran a ningún profesor como “guapo, me ayudas a…”

Me he sentido invisibilizada por algún jefe o compañero cuando estando en grupo, se dirige a algún colega varón y a mí me regala una sonrisa, mis compañeras dicen sentirse demeritadas por algunos profesores ambos siendo ingenieros, o cuando se dirigen a una de señorita (como si ésta fuera una prestación que da la UNAM), en vez de profesora.

En estas actitudes me pregunto si realmente somos iguales, porque si yo siento que existe desigualdad, seguramente, se da en ambos sentidos.       
 
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A continuación podrás consultar un cuadro con los artículos de la Revista Figura Fondo que abordan el tema, así como las tesis de nuestros alumnos que podrás consultar en nuestra biblioteca.
 
Nombre Artículo
Autor(a)
Número Figura Fondo
Género: sujetos emergentes y sujetos extremos. Una mirada desde la violencia en el noviazgo y el feminicidio
Laura Fernández
26
Abandonar la "masculinidad" para hacerse hombre
Sergio Sinay
23
La revelación del secreto. Una experiencia terapéutica humanista Gestalt en el tratamiento de mujeres adultas sobrevivientes de violencia sexual.
Laura E. Martínez
6
La mujer en la menopausia y la Gestalt
María Elena Ramírez
8
Menopausia y climaterio. Crisis y cambios en la mujeres de mediana edad. Una experiencia grupal
Alejandra Padilla
15
La soledad y los introyectos de realización femenina
Edith Unikel
8
 
TESIS
Nombre Tesis
Autor(a)
Año
El verdugo en la doncella. Cuando las mujeres ejercen la discriminación de género contra sí mismas
Roxana Linazasoro
2012
La educación de género y la sensualidad femenina asumidas abiertamente
 
Laila Paris Shaadi
 
2012
8 Mujeres satisfaciendo/interrumpiendo sus necesidades eróticas: una visión de la psicoterapia gestalt a la respuesta sexual humana
Nila Ramírez
2012
Espejito, espejito ¿cuánto peso he perdido? Modos de relación de las mujeres obesas
 
Janet Serur Sitton
 
2012
¿Y yo sigo siendo el rey…? Aproximación a la experiencia de la masculinidad en los hombres desde las fronteras del yo y el impacto en su proceso emocional
 
Angélica García
2016
Contacto, crecimiento y desarrollo humano a través de la experiencia de encuentros entre clientes y trabajadoras sexuales: un estudio de caso
 
Maria Eugenia Heredia
2013
La significación del cuerpo y la sexualidad en monjas: una mirada desde la Gestalt
Esteban Montejo
2014



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